Suruguapo: Donde el Agua tiene Fuerza
Todo comienza en el municipio Guanare, justo donde la llanura venezolana se detiene para empezar a subir hacia el cielo. Allí se alza la Montaña Verde, un guardián que llega hasta los 1.200 metros de altura y que protege las nacientes de agua mineral que dan vida a todo el sector..
El nombre Suruguapo no es casualidad; es un eco de nuestros ancestros indígenas que describe el rumor del agua que baja con brío por las piedras. Es en este escenario, en un corredor que escala desde los 200 metros, donde la naturaleza y la técnica han hecho un pacto..
El Corazón de la Tierra (200 - 350 metros).
En las faldas de esta montaña, entre los 200 y los 350 metros de altitud, el paisaje es un estallido de verdor. Aquí, el ganado bovino y bufalino pasta en un microclima único, produciendo una leche de una densidad y pureza excepcionales. De este regalo de la tierra nace nuestra Línea Blanca: quesos, sueros y cremas que conservan el equilibrio perfecto de grasa y proteína, procesados con la disciplina de quien ama la excelencia.
El Tesoro de las Abejas (350 metros).
Pero la montaña guarda un secreto más dulce. Justo a los 350 metros de altura, en el punto exacto donde el aire fresco de la cumbre se mezcla con el calor del valle, nuestras abejas encuentran su paraíso. Ellas recorren la biodiversidad de la Montaña Verde para crear una Miel única; un oro líquido multifloral que sabe a bosque virgen y a flores silvestres, cosechado con el respeto que merece un santuario natural..